¡ Ay ! yo y mi verso en el monedero
¡ Ay ! yo y mi verso en el monedero
Llevo un verso en el monedero;
un preso del poder;
ausente en mi cartera.
Una vez que se va, es tesoro perdido
A menudo lo veo llorar;
contar y contar, hasta la nada.
Es un ente sometido; pero no por mi.
Lo veo siempre con lágrimas en su cuerpo
y sin hablar, le oigo decir
-Hoy no te atrevas a tocarme
no me dejes bajo cero
espera a mañana, hoy déjame vivir.
El verso en el monedero
está calentito y con ansias de sobrevivir.
Y de continuo me recuerda
-¡ Y no te atrevas a pasar por el cajero
que luego, esa sacudida me afecta a mi !
El verso en el monedero me tienta;
lo miro, y ya veo sus huesos,
y hasta finales de mes no lo puedo vestir.
Se le han caído los pantalones,
y el monedero de duelo.
¡ Se ha roto el verso !
De tanto estira y afloja,
de tanto cumplir.
Apresados por puños de acero
que succionan hasta lo viejo, hasta morir.
¿¡Donde iremos, yo, y mi verso en el monedero!?
¡ Ay ! yo y mi verso en el monedero.
Condolidos de tanto servir.
Carmen Silza
En los monederos cada vez hay menos de todo.
ResponderEliminarLos versos engordan a final de mes pero luego adelgazan muy rápidamente.
Besos.
De siempre ha sido así Toro, pero últimamente esto es un saqueo continuo, tanto si vas a la compra o a un doctor particular, te diría más, pero para que, tu ya lo sabes. Nosotros podemos llorar por un ojo de momento.
EliminarPor desgracia son muchos los que ni siquiera tienen un verso en el monedero, ni monedero.
Feliz día estimado Toro.
Un abrazo
Muy original y que hace sonreír. Gracias Carmen.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me alegras saber que te he hecho reír, de eso se trata a pesar de la adversidad, reír.
EliminarUn abrazo Rafael